Abastoflor prefirió a Guabirá antes que ir a Brasil

Zona Norte   / Montero

De las seis caras nuevas que llegaron este año para Guabirá, el nombre que menos sonó fue el del juvenil Carlos Mateo Abastoflor Aguilera, de 18 años, que en muy poco tiempo hizo ruido en la interna del equipo por sus buenas condiciones, hasta ganarse un puesto en el onceno del entrenador Víctor Hugo Andrada.

En el debut del azucarero en el torneo único de la División Profesional, ante Bolívar (3-1), a más de uno sorprendió ver al juvenil en el equipo titular; en ese compromiso ya mostró su pasta, por su inteligencia, buen trato al balón, despliegue físico y sorpresa, con sus quiebres de cintura para encarar.

Contra Blooming jugó más suelto, en su puesto, como media punta por izquierda, para anotar el primer gol en su carrera, tras una asistencia del ecuatoriano Kevin Mina, con el que se asoció a la perfección.

El tanto que dio la victoria al azucarero hizo que el Sub-20 derrame lágrimas por la emoción. Afirmó que ese momento retrocedió en el tiempo y recordó sus siete años cuando ingresó en la Academia Tahuichi.

“Ahora me siento contento, cómodo y agradecido con el entrenador y mis compañeros, porque por ellos es que llegué acá”, afirmó Abastoflor.

Mateo contó que antes de convertirse en jugador azucarero tuvo varias opciones, pudo ir al Santos o Cruzeiro de Brasil, para jugar en la Sub-23, también a Royal Pari o Blooming, pero prefirió ponerse la roja.

Contó que junto con su padre vieron el buen grupo que tenía el equipo de Montero, lo que finalmente lo llevó a firmar su primer contrato profesional. “No me equivoqué porque todos me recibieron  bien”.

 

Binicio

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