Bolívar, puntero y goleador

Marco Mejía / La Paz

 Bolívar retomó la punta del torneo Apertura  al derrotar 4-0 a Real Santa Cruz, en un partido en el que nunca corrió riesgo el triunfo. Los celestes acumulan ahora 42 unidades en la tabla de posiciones y vuelven a depender de sí mismos para conseguir su corona 30 en el fútbol profesional boliviano.

Tal como ocurre con el resto de los equipos cruceños, el plantel realista no fue la excepción, es decir, sólo vinieron a defender el cero en su arco y cuando se vieron en desventaja se les acabó el argumento de encerrarse en defensa.

El cuadro celeste  fue neto dominador de las acciones desde el primer minuto, es más, la cancha parecía inclinada hacia el arco defendido por Junior Peña. Sólo era cuestión de tiempo para que los celestes se pongan en ventaja y se tranquilicen en los últimos diez metros para definir todas las opciones de gol que tenían.

Antes del primer tanto, el delantero Marcos Riquelme no pudo empalmar en la boca del arco y la otra clara para el equipo local fue un mano a mano de Roberto Fernández.

El cero a cero se rompió a los 17 minutos con un gran pase de Hernán Rodríguez que dejó solo a Riquelme, quien definió de primera ante la salida de Peña.

El técnico de los celestes, José Ignacio González, aprendió la lección del clásico cuando dejó en el banco a Rodríguez, uno de los más regulares en los últimos encuentros y mantuvo a Fernández en una posición más ofensiva y no por la banda izquierda, como apareció en el lance ante los atigrados.

En el minuto de hidratación, la transmisión oficial del partido amplificó las recomendaciones del paraguayo Fidencio Oviedo para marcar más goles, pero los celestes no estuvieron finos, por ejemplo, Juan Carlos Arce tuvo tres claras opciones de gol y Peña respondió en todas con gran solvencia.

A los 38, Erwin Saavedra fue derribado en el área chica y el juez del compromiso cobró la pena máxima, que fue transformada un minuto después por el mismo  Saavedra con soberbio remate a la derecha del golero cruceño.

El segundo tiempo del encuentro fue para el bostezo, pareció más un entrenamiento que un compromiso oficial, por el juego cansino que tuvieron ambos equipos.

Los celestes tuvieron al minuto la posibilidad de aumentar el marcador con un cabezazo de Marcos Riquelme y luego de esa jugada controlaron el juego ante un inofensivo rival que tampoco hacía mucho en la cancha.

Varios jugadores académicos comenzaron a cuidar energías para el choque que tendrán el viernes frente a Real Potosí.

El técnico González se dio cuenta que el resultado no corría riesgo y ordenó el ingreso de Leonardo Vaca, Pedro Azogue y Víctor Ábrego para dar más descanso a jugadores claves como Arce o Rodríguez que serán seguros titulares en la Villa Imperial.

Pasada la media hora, Ábrego y Fernández se perdieron el tercer gol, pero el que no falló fue Vaca en el minuto 37 y luego Ábrego aumentó en el quinto minuto de adición   para liquidar el juego y  devolver a los celestes al primer lugar en la tabla de colocaciones.

Binicio

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