Punta y gol olímpico, a media máquina

Marco Mejía / La Paz

Bolívar alcanzó la punta del torneo Apertura  al derrotar ayer a Blooming por 3-0, uno de  los tantos  fue  gol olímpico, en el Hernando Siles. Con 39 puntos acumulados y con seis fechas por delante, la Academia vuelve a depender de sí misma en procura de su  objetivo de conseguir su corona 30 en el fútbol profesional boliviano.

Los celestes llegan al primer lugar después de diez meses, la última vez fue en febrero de este año, antes del receso por la pandemia por el coronavirus.

Antes del encuentro, muchos se acordaban de los ocho goles que le metió Always Ready a los blooministas en El Alto. El que pensó en algo similar de parte de la Academia se equivocó de medio a medio.

Primero, porque el conjunto cruceño no fue el mismo de hace diez días y, segundo, que Bolívar jugó otra vez a media máquina, en varios pasajes hasta displicente y pensando tal vez en cuidar energías para lo que será mañana una final adelantada frente a The Strongest, en el clásico de todos los tiempos.

El equipo visitante se defendió bien hasta el primer gol, cerrando los espacios y amontonando gente para complicar la vida a su rival; pero cuando llegó el tanto de la apertura tampoco tuvo mucho para intentar llegar al empate.

Los bolivaristas siguen abusando del centro, buscando la cabeza salvadora de Marcos Riquelme como el principal argumento.  Sin ideas para destrozar basados en velocidad el cerrojo defensivo de los cruceños, el compromiso se hizo tedioso, repetitivo y muy aburrido.

A los 19 minutos, Helmuth Gutiérrez se equivocó en la salida y Riquelme se encontró solo en un mano a mano con el golero José Peñarrieta,  que arañó la pelota en la más clara del partido hasta ese momento.

El gol de la apertura llegó en una guapeada de Leonardo Vaca que insistió en recuperar un balón, por el sector derecho, puso un centro preciso para que el capitán Juan Carlos Arce conecte un cabezazo y abra el marcador, a los 27 minutos.

La Academia se conformó con la ventaja y como Blooming no hacía frente, el juego volvió a ingresar en un partido cansino y sin emociones. En el límite del tiempo otro cabezazo de Riquelme, la fórmula preferida de Bolívar, fue desviada al tiro de esquina por Peñarrieta, cuando el argentino ya celebraba la conquista.

Blooming lució más cansado y menos efectivo en la marca en relación a  los primeros 45 minutos. Una clara muestra fue que en el inicio de esta etapa Erwin Saavedra ganó en velocidad a tres rivales y en el mano a mano con Peñarrieta no pudo marcar el segundo.

Sin embargo, a los siete minutos llegó el segundo tanto de los celestes con otra gran corrida de Roberto Fernández que desbordó por la izquierda, elimino al arquero rival y cedió para Riquelme, que sólo tuvo que empujarla con todo el arco a su disposición.

A los 23 minutos llegó la gran jugada de la tarde con el gol olímpico de Arce. El capitán de Bolívar cobró un tiro de esquina, vio desubicado a Peñarrieta  y anotó el tercero de la tarde.

 Con partido definido, los celestes cuidaron gente para el clásico, que sin lugar a dudas será más exigente para el líder.

Binicio

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