Ibéricos fueron exitosos, pero tardaron 6 meses en coronarse

Marco Mejía  / La Paz

 A Bolívar no le fue mal con los directores técnicos españoles, pero los que llegaron tardaron un semestre para salir campeones con la Academia, la excepción a esta regla fue Antonio López Habas, en 1994.

José Ignacio González es el sexto español que estará al frente de la Academia, en el ciclo que comienza en las siguientes horas tiene la dura misión de superar una vara alta que le dejaron sus compatriotas en las últimas temporadas.

En septiembre de 1994, luego del Mundial de Estados Unidos, el expresidente de los celestes Mario Mercado apostó por López Habas, quien había sido el inmediato colaborador de Xabier Azkargorta en la histórica Selección boliviana que fue a esa cita mundialista. En diciembre de ese año. Bolívar salió campeón de la desaparecida Liga. Julián Rubio reemplazó a López en 1995, pero el entrenador estuvo menos de tres meses en la Academia.

En 2012, con Baisa como administrador de Bolívar, Miguel Ángel Portugal asumió el mando del primer plantel y tardó un semestre hasta sumar una nueva corona con el equipo.

El reemplazante de Portugal fue Azkargorta (marzo de 2014), ese primer semestre el equipo estaba inmerso en la Copa Libertadores y el título con el Bigotón recién llegó en diciembre de esa temporada.

Beñat San José llegó en junio de 2016, seis meses después perdió la final de la Liga con The Strongest en el recordado clásico del 24 de diciembre. Los éxitos con San José Gil llegaron recién en 2017.

El tercer vasco

Cuando se menciona que González tiene una vara alta por superar, es porque además es el tercer entrenador vasco en la entidad bolivarista y los dos anteriores fueron bicampeones consecutivos con Bolívar.

Azkargorta ganó los torneos Apertura y Clausura del 2014-2015 y Beñat San José dominó los dos campeonatos de 2017. Un apunte más, el Bigotón llegó a las semifinales de la Copa Libertadores 2014.

Natxo en La Paz

Agotado por el viaje, así llegó a La Paz el nuevo DT de  Bolívar, cuyo primer pedido fue descansar para recuperar energías y ponerse manos a la obra en el proyecto que le encomendó el presidente de la Academia, Marcelo Claure Bedoya. A su llegada a la terminal aérea de El Alto, el vasco fue abordado por los medios de comunicación, pero de entrada advirtió con un  “perdónenme pero vengo muy cansado, fue un viaje largo”. En los dos minutos que contestó las preguntas de los periodistas los hizo con monosílabos sin ampliar sus conceptos, muy distinto a otros entrenadores que pasaron por la entidad académica a lo largo de los últimos años.

 

Binicio

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